14 de mayo de 2009

Se abre la veda

Estamos de estreno. Y utilizo el plural mayestático porque es la única manera de superar el pudor que produce escribir en público.
Aunque se trate de meros comentarios o artículos a leer principalmente por todos los que me conocéis, la verdad es que genera cierto vértigo sentarte finalmente frente al ordenador para publicar todo cuanto a uno se le va ocurriendo. Llevo toda una semana con el blog preparado y con la cabeza barruntando diversos temas pero no ha sido hasta hoy cuando finalmente he decidido compartirlos.

Sois muchos los que padecéis casi a diario mis correos electrónicos interminables aunque de carácter más íntimo o personal; ahora, y sin grandes pretensiones, me gustaría dar salida a esas inquietudes de las que hablamos con frecuencia, de diferentes índoles y que, con seguridad, todos comentamos a la hora del café.

Con psique, con alma. Para mí es un término fascinante por englobar en una única palabra el concepto de “alma” y “mente”. Proviene de la antigua Grecia y designaba la fuerza vital de un individuo unida a su cuerpo en vida y desligada de éste tras su muerte. En la actualidad es más frecuente su utilización para referirse a los procesos o fenómenos de la mente humana. Y como muchas palabras que perviven desde la antigüedad, tiene su origen en la mitología griega. Explicar el mito completo de Eros y Psique sería demasiado extenso pero me parece de las historias que mejor exponen la difícil relación entre el amor, la mente, el alma, la belleza y la lealtad.

Narra la lucha por el amor y la confianza entre Eros y la princesa Psique. Afrodita estaba celosa de la belleza de la mortal Psique, pues los hombres estaban abandonando sus altares para adorar en su lugar a una simple mujer, y así ordenó a su hijo Eros que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. Pero el propio Eros se enamoró de Psique, y la llevó por arte de magia a su casa. Su frágil paz, basada principalmente en el amor, el sexo y la pasión, fue arruinada por una visita de las celosas hermanas de Psique, quienes hicieron que ésta traicionase su confianza. Herido, éste la expulsó siendo el castigo para la bella mujer, la pérdida del amor de su vida. Psique vagó por la tierra, buscando a su amor perdido.

Con la mente, con el corazón, desde la racionalidad, el alma o el estómago, se abre esta ventana a la cotidianeidad y la opinión.

3 Comments:

Anónimo said...

Así me gusta verte, Rafa. No dejes nunca de dar guerra, al menos de la manera en que tú lo haces. Eres increíble. Te seguiré de cerca.
Un abrazo.
Adrián.

Anónimo said...

Si es que te sale la vena periodística! jaj. a ver con qué nos sorprendes pero espero que no nos des mucho el tostón con la política que sabes que yo de eso...

Carlos

Jose Luis Cuena said...

Aquí tienes otro seguidor!!!

Muy chula la primera entrada y la historia de Eros y Psique!

Un abrazo

Jose